Para lograrlo, CEMEX quiere centrar su atención en la termografía infrarroja, una técnica que realiza fotografías térmicas de las diferentes zonas de un edificio. Según ha señalado Antonio Patau, gerente de Termografía y Mantemiento, "nos indica si estamos malgastano energía en nuestra casa y las zonas por donde pierde calor la vivienda". Patau ha recordado que el Código Técnico de Edificación obliga a los edificios a tener un buen aislamiento término, y con esta técnica pionera "los propietarios, las autoridades y las empreas pueden conocer al momento si el edificio cumple con la normativa". La termografía infrarroja ofrece más posibilidades, ya además de detectar pérdidas de energía en los edificios y fallos de aislamiento, también permite localizar humedades, fisuras o filtraciones de aire.
Según defiende la compañía, el futuro de la construcción se basa en la rehabilitación de edificios para obtener la mayor eficiencia energética posible. Los nuevos códigos de la edificación y las normativas comunitarias señalan ambos requisitos como los nuevos principios donde se asienta el sector. Por ello, Ruth Millán, gerente de Sostenibilidad de CEMEX ha explicado a los futuros profesionales el funcionamiento de los Sistemas de Aislamiento Térmico Compuesto para Exteriores (SATES). Se trata de unos sistemas que se aplican en fachadas y que proporcionan aislamiento térmico, protección impermeable y mecánica y un acabado decorativo. Asimismo, el compuesto mejora la eficiencia energética sobre una amplia variedad de superficies.
La jornada de formación ha coincidido, además, con la publicación del Informe de la Comisión Nacional de la Energía, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios existentes. La idea es crear un sello de clasificación energética para las viviendas, similar al de las bombillas o los electrodomésticos, que sea reconocido en toda la Unión Europea.