“Porsche está centrada en la implementación de la tecnología híbrida en producción”, anunciaba Hatz. El fabricante de vehículos deportivos ya ha tenido un papel pionero con el Porsche 918 Spyder, que redefine el placer de conducir, la eficiencia y las prestaciones, unificando lo mejor de dos mundos: un propulsor de combustión y un motor eléctrico.
Hatz también subrayó el hecho de que la expansión de la electrificación en los modelos híbridos y la optimización de los motores de combustión convencionales jugará importante papel en el desarrollo futuro de los sistemas de propulsión. “Con el Panamera y el Cayenne, Porsche ya ha lanzado con éxito al mercado dos modelos híbridos. Las cifras de ventas en 2011 para el Porsche Cayenne S Hybrid han superado en más del doble a las del conjunto de todos nuestros competidores en este segmento de mercado”, manifestaba Hatz.
Porsche está desarrollando más soluciones para lograr una eficiencia y unas prestaciones aún mejores, con las sinergias que se producen entre los motores de combustión y los eléctricos. Además, el potencial de los motores de combustión tradicionales está lejos de agotarse. “Éste es el motivo por el que para Porsche el motor de combustión continuará teniendo un papel vital en los sistemas de propulsión de los vehículos deportivos en el futuro cercano”, explicaba Hatz.