El portavoz de la asociación, Alberto Díaz, explicó a Europa Press que la “primera erre”, el reemplazo, consiste en la obligatoriedad de utilizar métodos alternativos sin animales cuando sea posible. En su opinión, las empresas deberían invertir más en líneas de investigación alternativas a las que utilizan animales, y considera que una base de datos en la que compartir si un proceso determinado se ha logrado sin la necesidad de un animal sería de gran utilidad.
La reducción busca la posibilidad de utilizar el menor número de animales posible para la investigación, y la mejora, que la calidad de vida de estos animales sea digna, minimizando el dolor que provocan los experimentos a través de anestésicos o analgésicos.
La Red Española para el Desarrollo de Métodos Alternativos a la Experimentación Animal (REMA), conformada por científicos y asociaciones diversas, vela por la aplicación del principio de las “tres erres”. Pero para Díaz, “todavía queda bastante camino a la hora de aplicarlo de una forma correcta”, y pide la creación de comités éticos en las comunidades autónomas.
En este sentido, Ecologistas en Acción lamenta que el Gobierno español y la Unión Europea se muestren reticentes a la prohibición de la experimentación con animales, y considera que el etiquetado de los artículos que proceden de la experimentación animal ayudaría a los consumidores a elegir los productos que más se ajustaran a sus convicciones éticas. Según la organización, el etiquetado demostraría la enorme oposición social a estas prácticas. Por todo ello, Ecologistas en Acción ha pedido la prohibición total de cualquier tipo de experimentación con animales.