Estados Unidos ya ha puesto en marcha un dispositivo de investigación sobre esta “ligera” mancha de 16 kilómetros de largo y 1,6 kilómetros de ancho. Según recoge el diario francés Libération, la compañía ha declarado que “no hay ningún problema de control en nuestras explotaciones de la zona. Las actividades se desarrollan normalmente y no hay signos de fuga”. En opinión de Shell, el vertido equivale aproximadamente al contenido de seis barriles de crudo, es decir, poco menos de mil litros.
CNN Money informa de que la compañía puso rápidamente en marcha sus dispositivos de seguridad, movilizando el buque “Louisina responder”, especializado en combatir problemas de contaminación petrolífera y haciendo un llamamiento de ayuda a las autoridades estadounidenses. Además, ha puesto en marcha dos robots para inspeccionar sus dos instalaciones de la zona, Mars y Ursa, y corroborar que no existen problemas ni fugas.
A pesar de que Shell ha subrayado que no tiene nada que ver con el vertido, sus acciones han caído en los últimos días.
Vertidos en el Golfo de México
Hace dos años, el Golfo de México sufrió una grave marea negra tras la explosión de la plataforma Deepwater Horizon del grupo británico BP. El vertido, que costó millones de dólares al grupo BP, provocó graves consecuencias medioambientales en la costa de Luisiana.