Acción contra el Hambre ha desarrollado multitud de innovaciones técnicas en los últimos años que consiguen que su actuación tenga un mayor impacto, llegando a más personas a menor coste. Algunas mejoras ya probadas se dan en las transferencias monetarias, prototipos vinculados a saneamiento o proyectos de biofortificación que están dando resultados en países como Perú, Mali o Filipinas.
“En momentos de crisis, la inversión de I+D es una apuesta de futuro inevitable para cualquier país y un elemento imprescindible para la acción humanitaria”, asegura Olivier Longue, director general de Acción Contra el Hambre. Por eso buscan la colaboración del sector privado a partir del debate que se celebrará en el foro del próximo 20 de abril, en el que detallarán los resultados de los proyectos que están en marcha respaldados por representantes de VISA, Alimerka y Google, entre otros.