Los Cash Mobs no son una organización política ni social, ni un movimiento que pretenda responder a la crisis económica. Los organizadores de los Cash Mobs, que puede ser cualquier persona que se lo proponga, sólo quieren provocar un impacto positivo en las empresas locales que les gustan mientras se lo pasan bien.
Según informa BBC Mundo, uno de los primeros beneficiados fue David Ferrante, un librero de Cleveland.“Yo creía que no iba a funcionar, pero acepté porque era una época de poca actividad y pensé que no me iba a hacer ningún daño”, declaró para BBC. Ferrante añadió que el evento atrajo a unas 40 o 50 personas, que en general no conocían la librería pero que ahora se han convertido en clientes habituales.
Aunque algunos medios han atribuido al abogado estadounidense Andrew Samtoy la creación de estos movimientos, lo cierto es que él creó su primer Cash Mob en noviembre de 2011 sin saber que ya se había realizado otro en agosto, en Búfalo, gracias a la iniciativa del bloguero Christopher Smith.
Desde entonces, los Cash Mobs se han extendido por Estados Unidos, Canadá y otros países. Según el blog de Samtoy, ya se han realizado Cash Mobs en Austria, Gran Bretaña, Suecia, Corea del Sur, Australia, Italia, Alemania y Holanda. La página no registra ningún Cash Mob realizado en España, pero BBC Mundo afirma que ya ha habido muestras de interés por esta iniciativa en nuestro país.
El principio de los Cash Mobs (que toman su nombre de los bailes espontáneos “flash mobs") es sencillo: cualquiera puede organizar uno. Samtoy da algunos consejos en su blog, como avisar del evento con una semana de antelación, prevenir al propietario del establecimiento o contactar con los medios de comunicación. También establece unas normas orientativas entre las que destacan: gastar alrededor de 18 euros (20 dólares), conocer a tres personas nuevas y divertirse.