Las siete fábricas del grupo Mahou-San Miguel (en Guadalajara, Burgos, Tenerife, Córdoba, Granada, Lleida y Málaga) se han beneficiado de estas inversiones. Desde 2001, se han destinado más de 285 millones de euros a las mejoras de las fábricas, para posibilitar que se conviertan en centros de producción modernos y eficientes, con un excelente comportamiento medioambiental.
Algunas de las mejoras que fomentan la eficiencia son, por ejemplo, la adaptación de los procesos y equipos de envasado en todas las plantas, las innovaciones como el abrefácil de San Miguel Especial, el cambio de imagen de algunos productos, la automatización de las operativas manuales más dificultosas y el equipamiento de los laboratorios.
Mahou-San Miguel pretende seguir respondiendo a las crecientes demandas del mercado con un equipo comprometido, unas instalaciones punteras y una política de prevención y mejora continua como ejes clave. El grupo sigue las recomendaciones de Codex Alimentarius, y todas sus fábricas de cerveza tienen un sistema de orden y limpieza basado en una de las normas más exigentes en la materia (Normas Consolidadas de AIB Internacional para Inspección en Embotelladoras de Bebidas). Además, realiza la evaluación, control y seguimiento de su actividad de acuerdo a la norma UNE-150008.2008.
Asimismo, Mahou-San Miguel posee las certificaciones de calidad ISO 9001, de gestión de la salud y la seguridad en el trabajo OHSAS 18001, de seguridad alimentaria ISO 22000 y las más prestigiosas del ámbito medioambiental, como EMAS o ISO 14001, en sus centros productivos de Alovera, Burgos, Candelaria, Lleida y Málaga, estando en proceso de obtención en el resto de fábricas.