Para la fabricación del combustible que impulsó ayer el primer vuelo de "segunda generación" en Sudamérica se utilizaron residuos de aceite vegetal refinado, que “cumple con los más estrictos estándares técnicos requeridos para volar”, según la aerolínea.
Según recoge Prohumana, los biocombustibles que se utilizan en este tipo de vuelos se obtienen de plantas como algas, jatropha, halófitos y camelina, así como residuos orgánicos como los aceites vegetales, que pueden ser procesados, quemarse directamente o ser convertidos por procesos químicos para hacer un combustible de alta calidad. Son éstos los que se conocen como biocombustibles de "segunda generación”, ya que no proceden de materias primas que compitan con los alimentos ni con los recursos básicos.
En el aterrizaje en la Concepción estuvo presente la ministra de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, además de ejecutivos de LAN y Copec. Ignacio Cueto, gerente general de LAN, señaló que "en la compañía, apuntamos al desarrollo de biocombustibles sostenibles para la aviación comercial que tengan un alto potencial de producción en Sudamérica. En LAN queremos ser pioneros en la utilización de los combustibles renovables en Sudamérica". Por su parte, el gerente general de Copec, Lorenzo Gazmuri, comentó que "se trata del fruto de un intenso trabajo. Confiamos que en Chile y alrededores se seguirán sumado voluntades para impulsar esta alternativa y situarla de modo competitivo en el mercado de los combustibles de aviación".