Hace seis años que la Fundación Ecomar comenzó con el programa Grímpola, para que miles de niños se aficionaran al deporte de la vela y aprendieran a respetar el medio ambiente marino. Se trata de un programa de educación ambiental dirigido a niños de entre 7 y 14 años, complementario a los cursos de vela que se realizan en clubes naúticos, escuelas de vela y estaciones naúticas de toda España.
Theresa Zabell, presidenta de la fundación, afirma que "creemos que la única manera de conseguir un planeta mejor es empezar por enseñar a los niños, que son los adultos del futuro, a cuidar de nuestros mares, a conocer su entorno y a respetar el medio ambiente, y son muchas las empresas que nos están ayudando a conseguirlo".
La Fundación Ecomar, un proyecto de Zabell, nació hace 12 años con el objetivo de acercar el medio marino a todos, y en especial a niños y jóvenes, enseñando valores ecológicos y medioambientales, además de todo el atractivo del mar que se puede disfrutar mediante los deportes naúticos. Según la fundación, la mejor manera de aprender a conocer y respetar el medio marino es participar y disfrutar de él.