El servicio de teleasistencia dirigido a mujeres víctimas de la violencia de género es uno de los proyectos de éxito, que en la actualidad asiste a más de 6.000 mujeres. Para Carlos Capataz “la clave en este caso fue conseguir reducir los costes al utilizar terminales estándares y de este modo universalizar el servicio”. Este proyecto, que ya se ha exportado a otros países ofrece, además de seguridad, apoyo psicológico y social a la víctima.
Otro de los proyectos, en este caso desarrollado en piloto, es el de la videoasistencia dirigido a personas mayores que viven solas. Algunos estudios demuestran que el 90% de las llamadas de emergencia realizadas por este colectivo no son de primera necesidad, sino que tienen como origen inicial la soledad. Para paliar esta situación, la videoconferencia, que utiliza como interface el propio televisor del domicilio del mayor, le permite comunicarse con el Centro de Asistencia e, incluso, con otras personas que se encuentran en su misma situación.