Los trabajadores, cinco operarios y un encargado del Centro Espacial de Trabajo de TAC, desempeñarán sus labores en la línea de pintura, donde se encargarán del colgado y descolgado de los armarios eléctricos, el sellado de juntas y la limpieza de ganchos. La planta de Schneider Electric en Capellades es un referente mundial en la fabricación de armarios y envolventes eléctricos, y sus productos se exportan a más de 70 países. Además, se trata de una planta ejemplar en cuanto a eficiencia energética y sostenibilidad; gracias a la aplicación de diversas medidas de ahorro energético, la planta ha reducido su consumo energético en más de 480.000 kWh al año.
Manuel Ángel Sánchez, director de Recursos Humanos de Schneider Electric, explicó que "Schneider Electric quiere fomentar la inserción laboral de los colectivos con mayor riesgo de exclusión social. Sabemos de antemano, y así hemos tenido la suerte de comprobarlo en otras de nuestras plantas, que este tipo de enclaves redundan en beneficio de todos, de los nuevos trabajadores y de sus familias, y también de la empresa”.
Desde la empresa cooperativa Taller Àuria se mostraban muy satisfechos tras la firma del acuerdo: "La fórmula de enclave laboral permite mostrar a nuestros trabajadores su alto nivel de autoexigencia y compromiso con la calidad, así como su capacidad para lograr los objetivos de producción establecidos, cumpliendo sobradamente con las responsabilidades que comporta cada puesto de trabajo”. La empresa afirmó querer repetir la experiencia con el máximo número posible de empresas de la comarca.
Schneider Electric colabora con numerosas asociaciones para facilitar la inserción laboral de colectivos en riesgo de exclusión social. La compañía es pionera en la creación de enclaves laborales en sus plantas de Burlada y Puente la Reina, ésta última de más de 30 años de antigüedad.