17/02/2012 08:30:46

Tras años de irregularidades, Apple se ve obligada a mejorar el control de sus proveedores (III)

Apple ha mejorado en algunos aspectos de su cadena de suministro pero mantiene 'la cultura del secreto'

2005 fue el año en el que Apple lanzó su primer código de conducta, y 2007 el que vio la luz su primera auditoría anual. Lejos de suponer un control exhaustivo en la legalidad de las condiciones laborales de sus proveedores, las evidencias de incumplimientos y ‘violaciones fundamentales’ de dicho código se sucedían año tras año. Sin embargo, parece ser que la gran compañía tecnológica ha reaccionado a la presión recibida por parte de diversos stakeholders accediendo a inspecciones voluntarias de organismos especializados y publicando el nombre de prácticamente la totalidad de sus proveedores.

Según se refleja en los informes de The New York Times, de los que también nos hicimos eco en HP, IBM, Nokia y Sony, entre otros, son clientes de la polémica Foxconn (II) y Deslocalizar la producción, ¿a cualquier precio? Las recientes polémicas de Apple e Inditex (I) , en 2005 algunos de los altos ejecutivos de Apple se reunieron en Cupertino, California. En aquel momento ya había otras empresas que disponían de códigos de conducta para controlar su cadena de suministro, de manera que Apple decidió hacer lo propio en la compañía.

El código de conducta que publicaron aquel año velaba por la seguridad de las condiciones de trabajo en la cadena de suministro de Apple, por el trato digno a los trabajadores y por el respeto al medio ambiente.

Sin embargo, en 2006 la planta de Shenzhen (China) de Foxconn recibió una visita secreta del diario británico The Mail on Sunday, que informó acerca de las largas jornadas que trabajaban los empleados, de los castigos que sufrían y de las condiciones en las que vivían, hacinados en sus dormitorios. Los ejecutivos de Cupertino aseguraron sentirse sorprendidos y prometieron cambiar la situación de inmediato.

Apple auditó esa fábrica y ordenó una serie de mejoras. Los ejecutivos llevaron a cabo algunas iniciativas que incluyeron una auditoría anual, publicada por primera vez en 2007. Hasta el año pasado, Apple había inspeccionado 396 instalaciones: sus proveedores directos y los que abastecían a los mismos.

¿Qué encontró Apple a partir de sus inspecciones?
Las auditorías detectaron violaciones constantes del código de conducta de Apple, según los sumarios publicados por la empresa. El informe de The New York Times indica que en 2007 Apple llevó a cabo más de tres docenas de auditorías, dos tercios de las cuales confirmaron que los empleados trabajaban más de 60 horas semanales. Además, confirmaron la práctica de seis violaciones fundamentales del código de conducta de la compañía, entre las que se encontraba la contratación de jóvenes de 15 años y la falsificación de documentos.

Según Charles Duhigg y David Bradsher, de The New York Times, durante los siguientes tres años Apple llevó a cabo 312 auditorías y cada año la mitad o más de ellas mostraron evidencias de que muchos empleados trabajaban más de seis días a la semana. Algunos trabajadores recibían menos del salario mínimo o se les retenían los pagos como medida de castigo. Apple encontró 70 violaciones fundamentales durante ese periodo, incluyendo casos de mano de obra involuntaria, trabajadores menores de edad, falsificación de registros, eliminación inadecuada de residuos peligrosos y más de un centenar de empleados afectados por la exposición a químicos tóxicos.

En 2011 la compañía realizó 229 auditorías. Hubo ligeras mejoras en algunas categorías y se redujo la tasa de violaciones fundamentales. Sin embargo, al menos la mitad de los empleados de 63 instalaciones excedían el límite de 60 horas semanales. Asimismo, muchos de ellos seguían trabajando más de seis días a la semana. Se detectaron incidentes de discriminación, condiciones de seguridad inadecuadas, falta de pago de las tasas requeridas por horas extraordinarias y otro tipo de problemas. En ese año murieron cuatro empleados y 77 quedaron heridos por explosiones en sus lugares de trabajo.

¿Qué es lo que falla en Apple?
Tal como reflejan Duhigg y Bradsher, lo curioso del caso de Apple es que, a pesar de los códigos de conducta de los que presume la compañía, la realidad es que los accidentes y las pésimas condiciones de trabajo que sufren sus empleados parecen estar lejos de solventarse. ‘Si ves que año tras año se reproduce el mismo patrón de problemas, significa que la compañía está ignorando el problema, en lugar de trabajando en su solución’, afirmaba un ex ejecutivo de Apple.

Según se recoge en los informes, Apple asegura que cuando una auditoría refleja una violación, la compañía exige al proveedor que solucione la incidencia en un plazo máximo de 90 días. ‘Si el proveedor se niega a cambiar, ponemos fin a nuestra realacion’ anuncia Apple en su web. Sin embargo, según The New York Times, Apple ha acabado su relación con menos de siete proveedores desde 2007, a pesar de que los casos de incumplimiento de sus códigos de conducta se han sucedido en cientos de casos.

Sin embargo, los esfuerzos de Apple han impulsado algunos cambios: las instalaciones que fueron auditadas muestran avances y mejores condiciones de trabajo, según refleja la compañía en su informe de responsabilidad de sus proveedores de 2011. Además, el número instalaciones auditadas ha aumentado año tras año.

Además, Apple también ha formado a alrededor de un millón de trabajadores acerca de sus derechos y de los métodos de prevención de lesiones y enfermedades. Asimismo, hace unos años un grupo de auditores insistió en entrevistar a empleados de perfil bajo de la fábrica. Descubrieron que algunos de ellos habían sido obligados a pagar ‘gastos de contratación’, que Apple clasifica como ‘mano de obra involuntaria’. A partir de 2011, la compañía forzó a sus proveedores a pagar el reembolso de dichas cantidades, que supuso más de 6,7 millones de dólares.

Según Dionne Harrison, de Impactt (una firma pagada por Apple para prevenir y responder ante la explotación laboral infantil en su cadena de valor) aseguró que la compañía es líder en la prevención de esa lacra y que ‘están haciendo todo lo que está en su mano’.
Sin embargo, según un consultor de RSE de Business for Social Responsibility, ‘lo que quiere la compañía no es adelantarse a los problemas, sino evitarse situaciones embarazosas’.

La cultura del secreto
En los informes de The New York Times se recoge que Apple no sólo impide a sus proveedores que divulguen información acerca de los productos, sino que además les prohíbe decir que trabajan para la compañía.

Según Duhigg y Bradsher, ‘esa falta de transparencia ha sido un obstáculo para mejorar las condiciones de trabajo de las plantas de fabricación de Apple’.

El pasado mes de enero, tras numerosas peticiones de diversos stakeholders, Apple publicó los nombres de 156 de sus proveedores. Según Apple, representan más del 97% del total.

Sin embargo, The New York Times asegura que Apple no ha revelado los nombres de cientos de otras compañías que suministran a los proveedores de Apple. Asimismo, consideran que dicha lista no especifica las localizaciones exactas de las fábricas, lo que dificulta enormemente su búsqueda. Además, organizaciones independientes que han intentando acceder a algunas de esas instalaciones han visto cómo se les negaba la entrada por órdenes de Apple. ‘Hay una verdadera cultura del secreto que influye en todos los aspectos de la compañía’, declara en el informe un ex ejecutivo de la compañía.

Inspecciones en Foxconn a petición de Apple
Apple anunció el pasado lunes a través de un comunicado en su página web que Fair Labor Association (Asociación del Trabajo Justo) llevará a cabo auditorías especiales de sus proveedores, incluyendo las fábricas de Foxconn en Shenzhen y Chengdu, a petición de la propia compañía.

Las primeras inspecciones se llevaron a cabo el mismo lunes por la mañana en las instalaciones en Shenzhen, conocida como “la Ciudad de Foxconn”.

"Las inspecciones en curso no tienen precedentes en la industria electrónica”, afirma el CEO de Apple, Tim Cook. Como parte de su evaluación independiente, la FLA se entrevistará con miles de empleados para hablar acerca de su trabajo y sus condiciones de vida: salud y seguridad, remuneración, horas de trabajo y comunicación con la gerencia. El equipo de la FLA inspeccionará las áreas de fabricación, los dormitorios y otras instalaciones y llevará a cabo una extensa revisión de los documentos relacionados con los procedimientos en todas las etapas de trabajo. Según el comunicado, los proveedores de Apple se han comprometido a cooperar plenamente con la FLA ofreciendo acceso sin restricciones a sus operaciones. Las conclusiones de la FLA y las recomendaciones de las primeras evaluaciones se publicarán a principios de marzo en su página web, www.fairlabor.org

Consultar también:
HP, IBM, Nokia y Sony, entre otros, son clientes de la polémica Foxconn (II)

Deslocalizar la producción, ¿a cualquier precio? Las recientes polémicas de Apple e Inditex (I)

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