El importe se destinará al proyecto “Red de Distribución en Frío” que la Fundación tiene en marcha con el objetivo de poder aceptar, gestionar y distribuir todos los productos frescos y congelados que eran donados al Banc dels Aliments y no podían ser recuperados por no disponer de un equipamiento necesario para conservarlos.
Cargill ha donado esta cantidad de forma coordinada entre las distintas áreas de negocio que la compañía tiene en nuestro país y que abarca los negocios de Malta, Cereales y Oleaginosas, Almidones, Glucosas y Edulcorantes, Ingredientes Alimentarios y Aceites Embotellados y Refinados.
Estas donaciones y colaboraciones se articulan en Cargill a través de la organización de RSC de la compañía. Aportaciones económicas y muchas horas de voluntariado de empleados en sus respectivas comunidades, trabajando y colaborando con aquellas organizaciones no gubernamentales o benéficas sin ánimo de lucro.
Todo ello hace de esta iniciativa un motivo de orgullo e ilusión para continuar en esta labor solidaria, según reconoce la compañía. El acto de entrega ha contado con la presencia de José Mª Mateo, presidente de Cargill SLU; Enrique Pérez, director Financiero de España y Portugal; y un amplio grupo de voluntarios. Por parte de la Fundació Banc dels Aliments, han acudido Antoni Sansalvadó y Jordi Peix, presidente y vicepresidente, respectivamente.