Esta iniciativa pretende recoger un millón de kilos de tapones de plástico procedentes de cualquier tipo de envase para ser reciclados. Por cada 33 tapones que se entreguen en la planta de reciclado, la familia recibirá un euro, lo que supone unos 300 euros por tonelada. El dinero recaudado servirá para sufragar esta complicada intervención quirúrgica con un coste que supera los 200.000 € en la primera fase, más otra operación del mismo importe en una fase posterior.
La Fundación SEUR colabora en esta iniciativa encargándose de enviar el material de forma gratuita, a los padres de Aitana, poniendo a disposición de todos los donantes su red de oficinas.
Hasta la fecha, se han recaudado 200.000 kilos de tapones que se han convertido en 174.000 kilos de plástico reciclado que cobran una segunda vida para la fabricación de nuevos objetos como material de oficina, piezas de automóvil o mobiliario urbano. Esta campaña, además de su componente solidario, es también un ejercicio de protección del medio ambiente, ya que el reciclaje de estos tapones ha evitado la emisión de 261.000 kilos de CO2, el principal gas causante del cambio climático.
Aitana, de once años, nació con una cardiopatía congénita. A pesar de que en 2006 fue intervenida en un hospital de Madrid, la única solución posible se encuentra en una compleja intervención quirúrgica que únicamente se puede realizar en Boston.