Basándose en una producción anual de 1,2 millones de vehículos, Ford reducirá la utilización del agua en un 30%, ahorrando 2,3 millones de euros a o largo del periodo y 1,3 billones de litros de agua al año, lo que equivale a un ahorro medio de 1.100 litros por cada coche o furgoneta producidos. Junto a la importante reducción de los residuos no procesados, estas medidas suponen una continuación a otras acciones previas de Ford Europa, que se ha convertido en la compañía global que vierte menor cantidad de residuos no tratados. Desde 2007, Ford Europa ha reducido su producción de residuos en un 40%, y ha hecho lo propio con el consumo de agua, un 37% menor tras cinco años.
Stephen Odell, presidente y CEO de Ford Europa, afirma que "este plan representa nuestro compromiso para reducir el impacto que Ford genera en el medio ambiente antes y después de que nuestros usuarios se pongan al volante. Estas medidas van de la mano con nuestro compromiso de desarrollar coches con la mayor eficiencia posible en el uso de combustible. La sostenibilidad tiene tanto sentido para Ford en el aspecto de negocio como en materia medioambiental".
Ford asegura que trabajará de manera interna y estrecha con sus colaboradores para reducir los recursos empleados en el proceso de producción, para reducir la cantidad de residuos generados y para asegurarse de que la mayor cantidad posible de los mismos es reciclada o utilizada para generar energía. Según la compañía, la producción del nuevo motor EcoBoost de 1.0 litros se está realizando en Colonia de acuerdo a esa mentalidad, con una nueva línea de montaje y técnicas de fabricación.
El nuevo plan afectará a las fábricas de Genk en Bélgica, Amussafes (Valencia) en España, Saarlouis y Colonia en Alemania y Southampton, Bridgend y Dagenham en el Reino Unido.