“En Kraft Foods queríamos poner en marcha un proyecto innovador y relevante a nivel nacional, que marcara un antes y un después y que se situara dentro de las áreas prioritarias de la responsabilidad corporativa de la compañía, que son la lucha contra el hambre y la promoción de hábitos de estilos de vida saludables”, relata Ricardo Hernández, director de Asuntos Corporativos de Kraft Iberia.
Tras contactar con diversas organizaciones y crear un equipo de varios países con experiencia en RSC, se decidieron por la Fundación Alicia, cuyas ideas de proyecto entusiasmaron a la compañía. Entre todos crearon y dieron forma al Proyecto TAS (Tú y Alicia por la Salud), una apuesta por la promoción de los estilos de vida saludables y por el bienestar de la población.
Elena Roura, responsable del Departamento de Salud y Hábitos Alimentarios de la Fundación Alicia, destaca el compromiso de la Fundación Kraft con valores fundamentales como el hambre y la malnutrición en el mundo. “Kraft Foods Foundation ayuda a desarrollar programas de estilos de vida saludables en todo el mundo y en concreto, a través del programa TAS, sensibiliza a los adolescentes sobre la importancia de la práctica de deporte y de la alimentación saludable”, explica.
El proyecto TAS
El programa pretende conocer los hábitos de los adolescentes españoles de entre 14 y 15 años respecto a la alimentación y la actividad física con el objetivo de hacerles partícipes de cuáles son sus hábitos y de lo que deberían hacer para mejorarlos. “La idea es involucrarles desde el inicio para que se conozcan, se evalúen y sean protagonistas de sus cambios”, destaca Elena Roura.
El proyecto TAS, que se puso en marcha el pasado mes de noviembre y que se desarrollará hasta el 2014, involucra aproximadamente a un centenar de centros escolares de toda España y a alrededor de 30.000 personas, incluyendo a los alumnos y a sus profesores y familias, que se beneficiarán directamente de este proyecto mejorando sus hábitos alimenticios y fomentando la práctica de actividad física.
La Fundación Kraft ha colaborado con la Fundación Alicia en la creación y diseño del programa y contribuye con su financiación. Invertirán en él más de 1.300.000 euros entre 2011 y 2014. Asimismo, están ofreciendo apoyo directo en la comunicación, potenciando su web y otras herramientas.
Según Elena Roura, en los últimos diez años, después de un gran número de programas educativos destinados a fomentar buenos hábitos, se ha visto que no se ha conseguido reducir las cifras de sobrepeso y obesidad. “Normalmente, los programas se destinan a la etapa infantil y son unidireccionales, los niños reciben la información y la trabajan; sin embargo, nosotros hemos propuesto una edad mayor y un modelo bidireccional en el que aportamos información pero también recibimos propuestas e involucramos a los profesores, haciéndoles totalmente partícipes del programa”, explica.
La primera actividad es la formación de los profesores, que durará dos días y que se realizará en la sede de la Fundación Alicia, en el Món Sant Benet (Barcelona). “Ya se han realizado las dos primeras con los profesores y la verdad es que su predisposición y sus ganas de trabajar con los chicos en estos temas fueron increíbles”, asegura Elena Roura.
Una vez los profesores reciben la formación y recogen los materiales necesarios, se inicia la evaluación de los hábitos de los alumnos a partir de unas libretas de registro. Tras rellenarlas, los chicos pasan los datos a través de la web a la Fundación Alicia, que los evalúa para luego enviar un informe personalizado a cada clase con los puntos débiles y fuertes y los hábitos que deberían trabajar para mejorar. Paralelamente, la Fundación Alicia enviará retos quincenales para trabajar tanto la alimentación como la actividad física. Los mejores saldrán colgados en la web con una mención especial.
Durante este periodo, un equipo de la Fundación Alicia se desplazará por toda España para realizar dos talleres en cada escuela: uno de fomento de actividad física y alimentación saludable y otro de cocina, como herramienta para mejorar los hábitos alimentarios.
De manera permanente, la Fundación Alicia realizará un acompañamiento tanto de los profesores como de los alumnos a través de la web, resolviendo dudas y orientando en las diversas temáticas.
Un proyecto en la línea de la Responsabilidad Corporativa de Kraft Foods
Kraft Foods lleva muchos años trabajando la RSE internamente. Además de ofrecer apoyo al Proyecto TAS y de darlo a conocer entre sus empleados, cuenta con programas específicos como el “Delicious Difference Week”, un proyecto de voluntariado corporativo que se desarrolla en todos los países en los que están presentes y que este año ha alcanzado la involucración récord de 25.000 voluntarios a nivel global. Entre las actividades incluidas en el programa, que se realiza en colaboración con diversas ONG, se encuentran acciones orientadas a la lucha contra el hambre y la promoción de hábitos de vida saludables, junto a otras enfocadas hacia la conservación del medio ambiente y a la ayuda a personas con discapacidad y personas sin hogar.
Con el objetivo de propiciar una mejora en la salud y en los hábitos de consumo de los más jóvenes, Kraft Foods trabaja en varios ámbitos: información y formación al consumidor, comunicación responsable y reformulación y creación de alternativas con un contenido reducido en algunos nutrientes.
Según explica Ricardo Hernández, Kraft Foods ha creado productos como “Fontaneda Sin Azúcares”, para los que no pueden consumir azúcar; barritas con fruta “Fontaneda Fruit & Fit”, para los que quieren limitar o controlar la ingesta de calorías; o una de sus últimas innovaciones: las galletas “Belvita”, hechas a partir de cereales integrales.
Comprometidos con la erradicación del hambre en el mundo
La Fundación Kraft Foods ofrece su apoyo a diversas organizaciones en áreas seleccionadas en todo el mundo que colaboran con los más necesitados, para que cuenten con más alimentos y para que gocen de una mejor salud.
“Desde hace varias décadas, trabajamos de forma decidida y efectiva para luchar contra el hambre. Actualmente, nuestra Fundación y la compañía a nivel mundial nos hemos comprometido a donar 180 millones de dólares destinados a combatir el hambre y a promover estilos de vida saludables. Donamos alimentos a organizaciones no lucrativas en todo el mundo, y en España, cooperamos con varios Bancos de Alimentos, tanto a través del voluntariado activo de nuestros empleados como a través de la donación de alimentos”, concluye Ricardo Hernández.
La obesidad, la epidemia del siglo XXI
En España el sobrepeso, la obesidad y todo el conjunto de patologías asociadas están aumentando de forma alarmante. Se han convertido en uno de los principales ejes de actuación de los centros de salud pública. La OMS, Organización Mundial de la Salud, alerta de que es la epidemia del siglo XXI y aconseja a todos los países la ejecución de programas para frenarla.
En el año 2005 la NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad), promovida por en Ministerio de Sanidad y Consumo, empieza a desarrollar programas de prevención e intervención para fomentar buenos hábitos alimentarios y de actividad física. Desde entonces, multitud de proyectos públicos y privados han intentado ofrecer estrategias para combatir el sobrepeso y la obesidad en España. Sin embargo, la complejidad del acto alimentario y de la elección de hábitos de vida hace que sea necesario seguir abordando el tema desde diferentes perspectivas.