Schindler transporta diariamente a mil millones de personas por medio de equipos energéticamente eficientes. Su carácter innovador, impulsando maniobras de control, ascensores sin cuarto de máquinas, medios de suspensión y tracción y, más recientemente, el desarrollo del primer ascensor capaz de desplazarse únicamente con energía solar, la convierten en un referente dentro del sector del transporte vertical. Asimismo, el apoyo de Schindler a iniciativas como Solar Impulse pone de manifiesto el compromiso de la compañía con la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente.
Para Schindler, Solar Impulse, un avión diseñado para volar de día y de noche sin necesidad de utilizar combustibles fósiles, confirma el gran potencial de energías renovables como la solar, en términos de ahorro energético y reducción de la emisión gases contaminantes.
“Solar Impulse es un excelente ejemplo de innovación sostenible y espíritu empresarial", afirma Alfred N. Schindler, presidente y CEO del Grupo Schindler. “Esta iniciativa no se limita a la utilización de energías renovables y ahorro de energía, sino que señala una manera más inteligente y eficaz de trabajar. Mientras permanezca en el aire, demostrará que es posible acceder, gracias al Sol, a una fuente de energía inagotable. Solar Impulse es algo más que un avión: es una plataforma donde la creatividad se convierte en audacia, la experiencia tecnológica en perseverancia y visión estratégica, y, finalmente, los sueños se hacen realidad”, asegura.
En 2010, y tras años de duro trabajo, cálculos exhaustivos y complicadas pruebas realizadas por un equipo de 70 personas y 80 empresas colaboradoras, se presentaba Solar Impulse HB-SIA, el primer prototipo diseñado para volar de día y de noche –26 horas–, sin necesidad de utilizar combustibles fósiles. Este modelo, completó en julio su primer vuelo nocturno con éxito. La incorporación de Schindler al proyecto ha contribuido a la fabricación del segundo prototipo HB-SIB cuyo objetivo es dar la vuelta al mundo en 2014 impulsado únicamente por energía solar.
Para Bertrand Piccard, promotor y presidente del proyecto, el respaldo de compañías como Schindler “es la prueba de que las empresas están dispuestas a apostar por las tecnologías sostenibles como motor industrial y económico”. Por su parte, André Borschberg, cofundador de la iniciativa, explicó: “Con el éxito del primer prototipo, adquirimos gran parte de nuestra experiencia. Sin embargo, la incorporación de Schindler al proyecto nos ofrece una excelente oportunidad para compartir experiencias e intercambiar conocimientos, algo que será fundamental para conseguir el reto de dar la vuelta al mundo”.