El mecanismo de Eurosolidario es sencillo. Los productos de las marcas adheridas a esta iniciativa incorporan un adhesivo con la imagen de una moneda de euro con una cantidad determinada inscrita. Se trata de la parte del precio que la empresa solidaria se compromete a donar a una ONG concreta. El consumidor sólo debe despegar los adhesivos y guardarlos hasta que tenga una cantidad que considere adecuada. El cliente únicamente debe hacer llegar los comprobantes a la ONG. Es la propia entidad la que notifica a la empresa solidaria la cantidad reunida en pegatinas y ésta entrega a la organización el dinero en metálico como donación para que lo destine a proyectos.
Si bien es cierto que la solidaridad sigue siendo un valor tan necesario como apreciado, no se puede perder de vista que algunos ciudadanos tienen cierta desconfianza, por eso Eurosolidario cuenta con un sistema totalmente transparente. A través de la web del proyecto www.eurosolidario.org se hacen públicos los nombres de las empresas implicadas, de las ONG beneficiarias e, incluso, de los consumidores que han hecho posibles las donaciones, en caso de que así lo deseen.
Joan J. Escoda, administrador de la empresa Amandin, se muestra satisfecho por la participación de su compañía en la iniciativa: “Decidimos implicarnos en Eurosolidario porque nos parecía una buena manera no sólo de demostrar nuestra voluntad de ejercer nuestra responsabilidad social, sino además de implicar a nuestros clientes en ese proceso”.
Por su parte, Joan Pinilla, responsable de comunicación de la ONG Aldeas Infantiles SOS, señala que “Eurosolidario es una manera imaginativa de poner en contacto a empresas y organizaciones solidarias, con un trasfondo de responsabilidad y de sensibilización de los ciudadanos”.
Eurosolidario es una iniciativa en plena expansión por lo que está abierta a la incorporación tanto de ONG como de empresas colaboradoras. Cientos de personas han ejercido ya la “eurosolidaridad”, pero los “eurosolidarios” serán cada día muchos más.