Los inmuebles e instalaciones, fondo de arte (pintura y escultura) y recursos líquidos de Unnim Caixa, valorados en unos 130 millones de euros, constituyen una importante masa patrimonial que le da el margen suficiente para hacer frente a la nueva etapa y preservar los centros y programas propios o en colaboración. Contribuirán a ello, también, la austeridad y los ajustes y sinergias.
Previsión, rigor e innovación
El ahorro sistemático llevado a cabo por las Obras Sociales de las tres cajas de origen durante la época de bonanza económica y por la de la propia Unnim Caixa en previsión de posibles bajadas de ingresos permite dar continuidad al servicio que la institución presta a más de dos millones de beneficiarios, tanto en sus centros propios como mediante su apoyo a las entidades del tercer sector.
La austeridad en la gestión y la consolidación de un fondo de reserva procedente de los excedentes acumulados en años anteriores garantizan la acción presente y futura de la Obra Social de Unnim Caixa, que continuará optimizando los recursos que administra.
La adaptación de la institución a la nueva etapa le seguirá exigiendo rigor en el gasto, que se añadirá al mantenimiento e implantación de medidas de ajuste, el establecimiento de sinergias con otros actores institucionales y la búsqueda de fórmulas de autofinanciación, es decir, la potenciación de los ingresos que sea capaz de generar a raíz de los productos y servicios propios y elementos patrimoniales.
Sobre la segregación
Con la segregación de la actividad financiera de Unnim a Unnim Banc SA, Unnim Caixa ha conservado, exclusivamente, su Obra Social, es decir, todos los activos y pasivos que tenía adscritos antes de la operación. Entre estos bienes están los inmuebles y las instalaciones de la Obra Social en los territorios históricos (las áreas de influencia de Sabadell y Terrassa y la comarca de Osona) y el fondo de arte de la institución, con todo el patrimonio artístico, distribuido por las tres sedes de Unnim.