El objetivo de la jornada era que estuviera todo listo para que 50 niños y niñas empezaran el nuevo curso escolar el mismo lunes. El nuevo edificio, que ha costado 3,4 millones de euros, lo ha construido el Ayuntamiento de Mataró con la financiación de la Generalitat de Catalunya.
Desde las 10 de la mañana y hasta las 5 de la tarde, los voluntarios realizaron tareas de jardinería, pintaron y decoraron algunas paredes del centro, pusieron a punto todo el material multimedia e informático, prepararon las aulas, hicieron de carpinteros y equiparon la zona del patio.
Trabajo en equipo solidario
La directora de la Escuela, Emilia Camins, valoró muy positivamente el trabajo que “de manera desinteresada y voluntaria han hecho empleados y directivos del grupo Omnicom para poner a punto las nuevas instalaciones” y agradeció las aportaciones de material que la compañía entregó al centro (ordenadores, juegos y toldos para el patio).
Por su parte, el tesorero de Omnicom Group, Denis E. Hewitt, destacó que el objetivo del programa de voluntariado Omnicom Cares, “coincide con el objetivo de la Escuela: conseguir el máximo bienestar para los alumnos que realizarán el nuevo curso escolar”.
Las nuevas instalaciones acogen alumnos de 3 a 20 años con afectaciones neurológicas y reducciones importantes en la movilidad física.