El pasado mes de mayo la organización presentó el “Proyecto Boticarios”, que nació con el principio de “dotar, acompañar y profesionalizar la cooperación farmacéutica”. Se trata de una iniciativa que pretende potenciar la figura del farmacéutico en las actividades relacionadas con el medicamento en cooperación al desarrollo, ayuda humanitaria y acción social, tanto a nivel individual como en el plano institucional.
Farmacéuticos Sin Fronteras de España (FSFE) seleccionará un grupo de farmacéuticos que entrarán en un proceso de formación de seis meses de duración a través del soporte educativo de la entidad, CDAF 2.0, y una jornada presencial para la realización de un taller práctico. El programa pondrá broche final con un periodo de prácticas en proyectos a través de actividades de carácter farmacéutico en algunas de las más de 60 organizaciones de la red Banco de Medicamento
FSFE.
“Pretendemos participar en la profesionalización de la cooperación farmacéutica y promover que el profesional sea un actor principal en la misma, teniendo en cuenta la importancia que la salud y el medicamento tienen en ella”, aseguran.