El informe de Dell ha destacado la eficiencia energética y de gestión de residuos electrónicos como sus principales logros:
* Se ha mejorado el rendimiento por vatio de los servidores en un 3100% en los últimos cinco años;
* Sus portátiles han obtenido el 25% más de eficiencia energética desde 2008;
* Sus esfuerzos en recolección de e-residuos aumentaron en un 16% respecto al año pasado, con casi 68 millones de kilos de residuos electrónicos recogidos en el último año
* La compañía también ha superado su objetivo de reducir la cantidad de envases utilizados en un 10%, tres cuartas partes del camino hacia su meta de 20 millones de libras de reducción total de envases en 2012.
Entre otros de los datos interesantes del informe se ha señalado que los ingresos netos de Dell subieron en 2011 hasta 61,5 mil millones de dólares, superando los niveles de 2009 y los de un pésimo 2010 (cuando los ingresos fueron de apenas 52,9 mil millones).
Las emisiones, un tema pendiente
Pero junto con el gran impulso en las ventas, las emisiones de Dell también crecieron: mientras las directas se incrementaron casi un 10%, las provenientes del uso de electricidad lo hicieron en casi un 12%. A estas últimas, Dell las ha logrado reducir de 404,791 toneladas métricas a 334.213 después de sus apuestas por la energía verde.
Así, la compañía parece estar alejándose de su promesa lograr un emisión de carbono neutral, alcanzada en 2008 mediante la compra de créditos de energías renovable (CER). En una breve nota sobre la estrategia de sostenibilidad, la vicepresidente de Responsabilidad Corporativa de Dell, Trisa Thompson ha señalado que la compañía ha decidido poner fin al programa de compra de créditos de energías renovable con el fin de lograr operaciones de carbono neutral. Pero que seguirán apostando por la compra de electricidad de fuentes limpias y renovables de energía, tanto como sea posible.
La empresa no es la primera en tomar este tipo de polémicas decisiones: Yahoo en 2009 se alejó de la neutralidad del carbono en favor de la eficiencia, Nike hizo lo mismo en 2010, y PepsiCo plantearon el abandono de la compra de los créditos de energías renovables en 2010.
Aunque el impacto de las emisiones de Dell está en aumento -y sus compras de energía verde, aparentemente estancadas- Thompson dice que era de esperar y es parte del cambio de la compañía hacia la gestión de datos, servicios y prácticas de 'cloud computing', y una de las razones para impulsar a Dell hacia la eficiencia energética de sus productos y centros de datos.
Por ahora, Dell parece estar tratando de hacer el cambio hacia los servicios de TI y soluciones de trabajo, desde un punto de vista empresarial y promete desarrollar sus indicadores de sostenibilidad una vez que esta transición se haya realizado correctamente.
Finalmente, se ha de destacar que el informe de Dell ha conseguido el nivel A de la calificación GRI, aunque no se ha valido de terceros para la garantía de los datos.