Las apuestas de Coca Cola que han ido desde la iluminación eficiente hasta la conformación de una flota de vehículos híbridos, se trasladaron en 2009 a un nuevo nivel, con la introducción de la PlantBottle, una botella de PET hecha en un 30% de plástico a base de plantas.
El PlantBottle fue una apuesta innovadora para el envasado de verde, sin embargo, la competencia no tardó en subir el listón en este ámbito. A principios de este año, Pepsi anunció su objetivo de introducir en el mercado en 2012, una botella PET elaborada en un 100% a base de plantas.
Sin dudas, estas iniciativas tendrán una gran impacto en la concienciación de los consumidores y en el futuro del envasado verde, además de plantear un nuevo desafío para las demás empresas.
Sin embargo, los empresarios de la industria saben muy bien que el embalaje de producto requiere un alto grado de eficiencia, flexibilidad y capacidad de respuesta a un amplio abanico de factores y también a los caprichos de los consumidores. El desafío es hacer frente simultáneamente a la reducción de presión de costes y mejora de la eficiencia, siguiendo las buenas prácticas de fabricación y las iniciativas ecológicas.