21/07/2011 11:32:35

Comer menos carne puede contribuir a reducir el cambio climático

Una guía para los consumidores de carne enseña sobre el impacto ambiental de este alimento

De todas las cosas que un individuo puede hacer para ayudar a reducir el proceso del cambio climático, pocas o ninguna tienen tanto impacto como comer menos carne. Así lo entiende el Grupo de Trabajo Ambiental estadounidense (Environmental Working Group, EWG) en su nuevo Manual del comedor de carne para el cambio climático y la salud. 'Greenbiz.com' ha presentado los resultados de este estudio, que incluyen algunas claves para una alimentación más sana y sostenible.

De acuerdo con EWG, reduciendo la cantidad de carne ingerida se puede lograr un gran impacto ambiental: Si en los EEUU se eliminara el consumo de carne o queso solo por un día a la semana, durante un año, el efecto sobre las emisiones sería el equivalente a retirar 7,6 millones de automóviles de las carreteras. Si las personas comieran una hamburguesa menos a la semana, durante un año, sería como si quitaran su coche de la carretera por 320 millas.

Para la elaboración del informe, EWG se asoció con CleanMetrics, una firma de consultoría ambiental, para el cálculo de las evaluaciones de la huella de carbono de 20 tipos de proteínas de carne, pescado, productos lácteos y vegetales. Se incluyeron en el recuento los pesticidas y fertilizantes que se utilizan para cultivar alimentos para animales, así como el pastoreo, el procesamiento, el transporte, la cocina y, finalmente, la eliminación de alimentos no utilizados. Los datos sirvieron para elaborar una tabla de emisiones que presenta resultados interesantes.

Algunas conclusiones
En primer lugar, las diferentes carnes tienen diferentes impactos. La carne de res, por ejemplo, genera más del doble de las emisiones que la carne de cerdo, casi cuatro veces la del pollo, y más de 13 veces la de las proteínas vegetales, como frijoles, lentejas y el tofu. Un kilo de queso, por su parte, tiene un impacto de carbono superior al de carne de cerdo, pavo o pollo. Mientras que las lentejas se ubican en la parte baja de la tabla de emisiones.

Además, citando datos del Departamento de Agricultura estadounidense, el informe también explica que 20% de la carne no consumida en EEUU terminan en los vertederos, aunque los porcentajes varían según el tipo de carne.

Cuando los consumidores comen carne, según el EWG, primero deben tratar de no comprar en exceso (para reducir los residuos) y además, cuando sea posible, buscar la de animales alimentados con pasto, carne orgánica certificada o sin procesar.

Puede acceder a la Meat Eater's Guide: Report 2011 en "Descargar archivo":

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