La compañía se había propuesto reducir sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero en un 8% desde 2005-2010 como parte del objetivo fijado en el marco del programa 'Climate leaders' de la Agencia de Protección medioambiental de Estados Unidos. En su lugar, Johnson SC alcanzó una reducción del 27,4%.
Esta notable reducción ha sido posible gracias, por una parte a la instalación de dos turbinas de cogeneración en la fabrica de SC Johnson Waxdale cerca de Racine, Wisconsin, la mayor planta del mundo, indicó Kelly Semrau, vicepresidente senior de asuntos corporativos globales, comunicación y sostenibilidad. Las turbinas funcionan con metano de relleno sanitario y gas natural, generando electricidad y vapor.
La primera turbina en la planta se puso en marcha en 2003 y con la adición de la segunda en 2005 empezó a proporcionar toda la carga de electricidad de base diaria y la mitad de todo el vapor que necesita el de la planta.
Mientras que las turbinas son la principal fuente de reducción de gases de efecto invernadero de la compañía, dijo Semrau, otra contribución significativa proviene de proyectos de energía renovable, como la compra de la energía eólica suficiente para cubrir el 46% de la electricidad necesaria en su fabrica de Bay City, Michigan.
En todo el mundo, SC Johnson ha desarrollado otros métodos para reducir sus emisiones de CO2:
1. En Medan, Indonesia, la fábrica es alimentada en parte por la quema de residuos de cáscaras de palma sobrantes de la producción de aceite de palma
2. En Mijdrecth, Países Bajos, se instaló una turbina eólica que pueda generar 6,1 millones de kilovatios por hora al año
3. En Racine, Wisconsi, se agregaron tres mini-turbinas para demostrar la viabilidad de la energía eólica en entornos urbanos
"Nuestra estrategia consiste en buscar constantemente nuevas formas de minimizar el impacto y nuestro compromiso con la energía verde se extiende por el mundo", dijo Semrau.