06/07/2011 09:44:00

Argentina y Estados Unidos lanzan un satélite que evaluará el cambio climático

El proyecto climático argentino-estadounidense cuenta con la colaboración de Canadá, Francia e Italia

En el marco de un programa de cooperación entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina (Conae) y el Centro Goddard y el Jet Propulsion Laboratory (JPL), ambos de la Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA), el pasado mes de junio se puso en órbita el satélite argentino SAC-D.

Según informó la agencia 'ipsnoticias.net', el objetivo científico está orientado a obtener nueva información climática a partir de las mediciones de salinidad y una nueva visión de la circulación y procesos de mezcla en el océano, así como detectar focos de alta temperatura en la superficie terrestre para la obtención de mapas de riesgo de incendios y humedad del suelo para dar alertas tempranas de inundaciones.

El satélite puesto en órbita lleva consigo un sistema principal de recolección de datos, el Aquarius, que aportó la NASA, y otros siete instrumentos de medición y observación, cinco de ellos fabricados en Argentina, otro en Francia y uno en Italia. El Aquarius funcionará como un observatorio climático que brindará información en tiempo real para entender dos factores centrales: el ciclo del agua y la circulación oceánica.

El observatorio emitirá mapas semanales con las estimaciones de salinidad de los océanos. Esos mapas serán interpretados y a partir de esos datos, de libre acceso en Internet, se podrán elaborar modelos de previsión meteorológica y climática mucho más precisos.

El Aquarius permitirá medir la humedad del suelo en grandes extensiones. Con los instrumentos desarrollados en Argentina se podrá monitorear la temperatura del mar y de la superficie terrestre, la actividad volcánica y los grandes incendios, habilitando alertas tempranas sobre inundaciones o sequías. Por ejemplo, el radiómetro de microondas medirá la velocidad del viento, las precipitaciones y la distribución de hielos marinos. La cámara infrarroja de nueva tecnología controlará fuegos, volcanes y la temperatura superficial del mar, y otra de alta sensibilidad reconocerá tormentas eléctricas.

El SAC-D pesa 1.400 kilogramos, tiene 2,7 metros de diámetro y siete de largo con su antena desplegada. Alcanza una velocidad de 28.000 kilómetros por hora y puede dar 14 vueltas a la Tierra en un día. "Si uno piensa en lo mucho que cuesta colocar un gramo de peso en el espacio, este satélite nos da una idea de la magnitud del desarrollo", indicó el ingeniero y coordinador del programa de Conae, Fernando Hisas.

Los instrumentos de la Conae fueron pensados para aplicaciones específicas en territorio argentino. Pero sus servicios pueden ser utilizados por otros países de América Latina si se planifica de antemano, dijo Sandra Torrusio, investigadora principal del proyecto que lleva adelante la Conae. El Aquarius tiene una vida útil de un lustro, pero podría durar más, como el satélite anterior que pusieron en órbita la Conae y la NASA en 2000, que sigue prestando servicios. Los primeros datos llegarán un mes después del lanzamiento.

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