Banco Santander, Telefónica, BBVA, Repsol, Iberdrola y La Caixa son las empresas patronos de este laboratorio de ideas. También se han unido al proyecto importantes empresas públicas y privadas como Adif, Agbar, Bankinter, Correos, Danone, El Corte Inglés, Gas Natural Fenosa, Meliá Hotels International y Renfe.
La fundación nace con tres objetivos: consolidar la marca y la reputación corporativa como claves estratégicas para alcanzar la excelencia empresarial, introducir la función y las responsabilidades del Chief Reputation Officer (CRO) dentro del organigrama de las compañías y demostrar la rentabilidad financiera de los activos intangibles en los resultados de negocio.
Según Luis Abril, secretario General de la Presidencia de Telefónica, y presidente de la nueva entidad, "se necesita saber más sobre la reputación y como gestionarla, así como quién debe ejercer esta función dentro de las compañías".
Por su parte, Ángel Alloza, CEO Corporate Excellence, afirmó que la entidad ayudará a "navegar en un nuevo sistema económico, el de la economía de la reputación" que se ha constituido en el verdadero territorio donde compiten las empresas, las instituciones, ciudades y países.