La ruptura se produjo la noche del viernes entre las localidades de Laurel y Billings e impulsó el crudo a casi 130 kilómetros de distancia, forzando a las autoridades locales a ordenar evacuaciones en los márgenes del río.
Exxon, que todavía no ha especificado las causas del accidente, taponó la tubería el sábado y puso en marcha un plan para limpiar el petróleo. Los equipos de respuesta estatales y de Exxon recurrieron a diversos mecanismos para tratar de absorber el petróleo en el río, pero esperan refuerzos especializados, informa la compañía.
Exxon, la mayor empresa petrolera que cotiza en bolsa en el mundo, protagonizó una de las mayores catástrofe medioambientales de la historia en 1989, cuando su petrolero "Exxon-Valdez" embarrancó en la costa de Alaska y vertió más de 40 millones de litros de crudo al mar.