Un total de 40 profesionales de Master.D se ha involucrado en su formación ofreciendo de manera voluntaria su tiempo o sus conocimientos. Los empleados que se han implicado en el proyecto han elegido participar activamente de una de estas dos maneras: como mentores o como formadores. Los primeros les prestan apoyos para que los alumnos en prácticas se integren en las rutinas de su jornada laboral mientras que los formadores les enseñan habilidades de utilidad para su vida profesional.
Belén, una de las alumnas en prácticas, explica cuáles son sus tareas favoritas en la empresa: “Lo que más me gusta es trabajar con el ordenador: aprendemos a rellenar una documentación y un registro con la información de lo que se manda a todas las delegaciones, también hacemos las placas de identificación de los trabajadores, y la valija con lo que se envía a la central, (...) se me pasa rápido porque me gusta lo que hago”.
Una de las trabajadoras que ha decidido colaborar prestando su tiempo es María Pilar Pérez, del Departamento de Publicidad, que acompaña a los alumnos en su tiempo descanso. Mapi Pérez se muestra encantada por poder ayudarles: “En realidad ellos me aportan mucho más a mí de lo que yo les puedo dar a ellos, porque tienen una gran independencia a la hora de moverse por la empresa”.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística del año 2009 revelan que en España hay 34.100 personas con síndrome de Down. La mayoría de este colectivo en edad de trabajar está fuera del mercado laboral. Las organizaciones de ayuda a estas personas estiman que en la actualidad existen 1.853 personas con síndrome de Down trabajando en España, lo que supone un 66,5% de trabajadores más que hace una década.