La Universidad de Miami explica que las bombillas incandescentes son poco eficaces, la mayoría de la energía que usan se convierte en calor y sólo una pequeña fracción de la energía es convertida en luz. Por ello, la implementación de los LED ha supuesto un avance en la reducción de este desperdicio de energía y son una alternativa a las bombillas convencionales.
Recientemente, un estudio en el que participó el profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Miami, Jizhou Song, ha ayudado a diseñar un nueva luz LED que utiliza una matriz de LED 100 veces más pequeños que los convencionales. El nuevo dispositivo es flexible, mantiene una temperatura más baja y tiene una mayor vida útil que los tradicionales.
En este estudio, los científicos se centraron en la mejora de ciertas características de las luces LED, como el tamaño, la flexibilidad y la temperatura. "El nuevo modelo utiliza un sustrato de silicio, nuevas estrategias de grabado, un diseño único y novedoso método de gestión térmica", señala Jizhou Song, co-autor del estudio. "La combinación de estas técnicas de fabricación permite que el nuevo diseño sea mucho más pequeño y mantenga las temperaturas más bajas que los LED actuales, con la misma energía eléctrica".
Los resultados de esta investigación fueron publicados en el portal de "Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos". En el futuro, los investigadores quieren lograr que el dispositivo sea elástico, para que se pueda utilizar en cualquier superficie, como los monitores de pantalla deformable y dispositivos biomédicos que se adaptan a las superficies curvilíneas del cuerpo humano.