El Honeywell Gulfstream G450 aterrizó en el aeropuerto Le Bourget, en las afueras de París, tras aproximadamente siete horas de vuelo, imitando un recorrido similar al del histórico primer vuelo de Charles Lindbergh que atravesó el Atlántico.
El jet ecológico Honeywell utiliza un combustible que ahorra 5,5 toneladas de emisiones netas de dióxido de carbono en comparación con un vuelo que utiliza combustible de petróleo.
"Este primer viaje con biocombustible a través del Atlántico, junto con otra docena de vuelos de prueba comerciales y militares llevados a cabo hasta la fecha, demuestra que el jet ecológico Honeywell cumple los más exigentes requisitos para el transporte aéreo", dijo Jim Rekoske, vicepresidente y gerente general de la energía renovable y productos químicos para la UOP de Honeywell, en un comunicado.
"La utilización de biofuel ayudará a la comunidad de la aviación a reducir su huella de carbono y la dependencia del crudo", confirmó Rekoske. Honeywell ha producido más de 700.000 galones de combustible "verde" a base de camelina, jatrofa, algas y otras fuentes.