Dicho aparato volará a una velocidad hipersónica: de 4.800 a 6.000 kilómetros a la hora, dos veces más que el extinto Concorde. De esta forma, podrá unir Madrid y Japón en poco más de dos horas y media. En cada viaje transportará de 60 a 100 pasajeros, que no necesitarán entrenamiento para subirse, ni casco, ni ropa especial; y el billete valdrá unos 6.000 euros ida y vuelta, informa el diario.
Otra de las características más destacadas de este avión de EADS, que no funcionará hasta el año 2050, es que no contaminará y los turborreactores destinados a hacerle despegar funcionarán a base de algas.