La cifra recaudada desde la primera edición ha posibilitado, entre otras cosas, llevar uniformes escolares y alimento a más de 13.000 niños huérfanos y para formar a más de 3.000 jóvenes en distintas habilidades comunitarias que les permitan ser autosuficientes y buscar su propio futuro. En la filial española, alrededor de 900 empleados han participado de esta marcha. Los fondos recaudados se destinarán a desarrollar actividades que favorezcan el cuidado y la formación de los niños.
En palabras de Severin Schwan, director general (CEO) de Roche, “esta marcha
solidaria representa una fecha clave para el calendario de la compañía. Une a todos nuestros empleados por una buena causa y nos recuerda que cada uno de nosotros podemos aportar algo, por pequeño que sea, para mejorar las vidas de otras personas”. Con esta iniciativa, el personal de Roche expresa su compromiso con los niños desfavorecidos que necesitan apoyo y Roche aporta una cantidad igual a la recaudada por sus empleados. Desde su primera edición, unos 80.000 trabajadores de Roche de todo el mundo han colaborado con esta marcha.
A menudo, los niños huérfanos de este país se ven excluidos de la educación y la formación profesional debido a su pobreza. Con esta iniciativa y en colaboración con la Coalición Europea de Personas Positivas (ECPP), Roche presta apoyo a centros de día de Malawi que atienden a más de 3.000 niños que han perdido a sus padres por culpa del SIDA. Parte del dinero recaudado también va a parar a proyectos educativos creados por Unicef Suiza en colaboración con Unicef Malawi para promover la educación en este país africano en el que los niños huérfanos apenas llegan a acceder al entorno escolar o al aprendizaje de una profesión.