Este ahorro fue posible gracias al incremento del uso de los productos sostenibles desarrollados y comercializados por IKEA. En este sentido, destacan los grifos Ringskär; las bombillas de bajo consumo; los sistemas de gestión de residuos Rationell; o los electrodomésticos de alta eficiencia energética. Los clientes que adquirieron alguna de estas soluciones durante el pasado año, además del ahorro de costes, dejaron de emitir 3.290 toneladas de CO2 en sus hogares.
El hecho de adquirir hábitos responsables en el hogar es un factor clave a la hora de lograr un futuro más sostenible, el 33% de la energía producida en el planeta y el 10% de agua disponible se consume en los hogares. En este sentido, la estrategia de sostenibilidad de la compañía se basa en el concepto de corresponsabilidad “tú haces tu parte, nosotros la nuestra, y juntos ahorramos dinero y recursos”.
Según Peter Betzel, director general de IKEA Ibérica, “la sostenibilidad es una parte fundamental de nuestro negocio y de nuestra relación con los clientes y con el entorno. Es un pilar básico de nuestra estrategia para ser líderes en el hogar y asegurar un crecimiento rentable y sostenido a largo plazo”.
Las medidas aplicadas durante el pasado año en los ámbitos de la gestión de residuos, el ahorro de agua y la eficiencia energética, entre otros, han permitido un ahorro de costes de 2,5 millones de euros en el año fiscal 2010. En ese mismo periodo IKEA invirtió 14,6 millones de euros en iniciativas de sostenibilidad.
50 millones de inversión en energía fotovoltaica
Para los próximos años, IKEA Ibérica ha anunciado nuevas inversiones para reducir su impacto ambiental y mejorar su eficiencia energética. Hasta 2013 IKEA Ibérica invertirá 50 millones de euros en la implantación de plantas fotovoltaicas en todas sus tiendas y los 2 centros de distribución en España. “Estas inversiones y la implementación efectiva de estas medidas son esenciales para hacer realidad nuestra visión de crear un mejor día a día para la mayoría de las personas”, afirmó Peter Betzel.
El año pasado, IKEA instaló la primera de estas plantas solares en su tienda de Sevilla además de llevar a cabo en su tienda de Jerez la primera instalación de geotermia en una gran superficie comercial en nuestro país.
En 2010 IKEA ha logrado mejorar un 24% su eficiencia energética con respecto a 2005, completando prácticamente el objetivo de llegar al 25% que se había impuesto para 2012. Además, desde enero del año pasado toda la electricidad que la compañía consume en nuestro país está certificada como renovable, pero IKEA sigue avanzando en este terreno para que todas sus instalaciones utilicen energías renovables para calefacción, refrigeración y el funcionamiento de sus tiendas.
En conjunto, con las medidas implementadas, IKEA redujo las emisiones de CO2 en 2010 en un 51% (2010 vs 2009), lo que supuso dejar de emitir 13.145 toneladas de CO2 a la atmósfera.
Las 13 tiendas IKEA lograron reducir a lo largo de 2010 el consumo de agua en un 18,3%, hasta dejarlo en 3,43 litros de agua por visitante. En ese mismo período las tiendas elevaron hasta el 87% el porcentaje de residuos reciclados y reutilizados energéticamente, lo que acercó a la compañía al objetivo del 100% para 2015. Además, gracias a la mejora en la gestión y sistemas de reciclaje, se consiguieron ahorrar más de 650.000 euros.
Los ciudadanos no entienden el concepto de “sostenibilidad”
Con el objetivo de conocer más a fondo la opinión del consumidor en materia de responsabilidad socio-ambiental, IKEA ha llevado a cabo un estudio entre los consumidores españoles, del que se desprende que los ciudadanos no entienden el concepto de “sostenibilidad”: se vincula principalmente a “vivir holgadamente” o a hábitos como reciclar, cerrar grifos o apagar luces. Además, el 53% de los encuestados desconfía de los mensajes de sostenibilidad que provienen de las empresas.
Según esta investigación, el 33% de los entrevistados recomiendan a sus conocidos realizar algún hábito sostenible en el hogar, y el 61% pagaría más por adquirir un producto responsable con el medio ambiente; pero cuestionado sobre si es un aspecto importante a la hora de adquirirlo, solo un 13% respondió afirmativamente (el precio y la calidad son las características señaladas en primer lugar).