Dicha certificación convierte a la sede española de Coca-Cola en el primer edificio corporativo en todo el país en recibir esta distinción medioambiental. Se trata de un edificio sostenible y 100% respetuoso con la naturaleza. Se ha fabricado con materiales ecológicos y aprovecha al máximo las posibiliades energéticas de las renovables para que el impacto sea mínimo.
Para la construcción se ha empleado un 20% de materiales reciclados, ecológicos y bajos en compuestos orgánicos. Un ejemplo de ello es la madera empleada, que cuenta con el certificado FSC (Forest Stewardship Council), de tala controlada y sostenible de bosques.
En el plano energético y de recursos, el edificio consigue ahorrar un 25% de energía gracias a la colocación de paneles solares térmicos y paneles fotovoltaicos, y hasta un 40% en el consumo de agua con el aprovechamiento de las aguas grises y pluviales para el riego y la plantación de un jardín con especies autóctonas, menos dependientes de agua que las plantas ornamentales convencionales, provinientes de lugares más húmedos.