Los paneles solares ocuparán una superficie total de 30.600 metros cuadrados y comenzarán a funcionar a finales del próximo mes de julio. La compañía espera generar 4,6 millones de kWh al año, lo que evitará la emisión de 2.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2).
Con este proyecto de energías renovables, Toyota pretende convertir la planta de Burnaston, en la que fabrica la versión híbrida del Auris, en un modelo de fábrica sostenible a imitar en otros países, una iniciativa "verde" que forma parte de la estrategia medioambiental que sigue desde el año 2007.