La cerveza 100% ecológica de San Miguel contiene malta de cebada y lúpulo obtenidos según las normas para cultivos ecológicos que ha establecido la Unión Europea, por lo que contribuye a preservar el medio ambiente y la fertilidad del suelo, indica el grupo cervecero en su página web.
Tanto los ingredientes como el proceso de elaboración y la distribución de San Miguel Eco han sido aprobados por el Consell Català de Producció Agraria Ecológica.
Según la compañía, los consumidores demandan cada vez más productos ecológicos, un concepto que "va cogiendo protagonismo en el mundo gastronómico gracias al slow food". Las tendencias medioambientales se extienden con fuerza en Estados Unidos y en países europeos como Reino Unido, Alemania y países escandinavos.
Este nuevo producto se puede encontrar tanto en establecimientos especializados en alimentación ecológica como en las grandes superficies, en paquetes de seis botellas de 25 centilitros.