A pesar de la apuesta que están haciendo cada vez más firmas de automoción, y entre ellas la francesa Renault, los vehículos eléctricos disponen de una autonomía aún bastante reducida y limitada a los recorridos urbanos. Por este motivo, y con el fin de que los usuarios puedan escoger el tipo de movilidad que desean emplear en cada momento, Renault propone una fórmula flexible de alquiler de coches tradicionales de combustión. De este modo, los clientes contratarán una bolsa de días que les permitirá disponer de dicho vehículo durante el tiempo fijado, distribuyéndolo a lo largo del año.
Así lo ha comunicado Jean-Pierre Laurent, presidente de Renault España, a Cinco Días. Según informa el diario, con esta fórmula 'el fabricante pretende disipar las dudas de los posibles compradores de vehículos eléctricos' que aún dudan acerca de la autonomía de la electricidad en la automoción para según qué recorridos.
El alquiler por días permitirá que los usuarios del vehículo eléctrico no limiten su autonomía en los traslados de más de 100 kilómetros y puedan disponer de uno tradicional para los recorridos interurbanos. 'La flexibilidad a la hora de contratar paquetes distintos, en función del número de días, garantizaría cubrir todas las necesidades', apunta Cinco Días.
Una propuesta que coincide con la comercialización de la gama Z.E. (cero emisiones)
Tal como explicábamos hace unos meses en Compromiso RSE tras la presentación que hizo Renault de su gama eléctrica en el Salón del Automóvil de París, la compañía comercializará el primer modelo, la berlina Fluence, en otoño de este año. Le seguirá el Twizy, un monoplaza con un diseño muy pensado para la ciudad, que será fabricado integramente en la plata Renault de Valladolid; y la comercial Kangoo Z.E. Unos meses más tarde cerrarán el lanzamiento con el Zoe.
A pesar de la apuesta de Renault, Jean-Pierre Laurent no se muestra optimista en lo que respecta al mercado español, según el diario. 'Para este año considera que las ventas serán muy inferiores al millón de vehículos (2010 cerró con 985.000 matriculaciones) y calcula que queda todavía un año y medio complicado', aseguran.