El nuevo casco, con el mismo diseño, pero con los colores oro, blanco y negro en lugar de los habituales colores azul y amarillo, será subastado al final de la temporada para recaudar fondos para la Fundación Fernando Alonso, que se dedica al desarrollo de la seguridad vial entre los niños.
En el Gran Premio de Singapur, que también se disputa en un trazado urbano, el piloto también llevará un casco diferente con el mismo fin y el dinero que consiga será destinado a la misma Fundación.