Al igual que sucede en otros sectores y empresas, en el mundo sindical el número de mujeres que ocupan un cargo de responsabilidad es bajo o casi nulo. En las secretarías generales no hay representación femenina en los cargos más altos, a pesar de su intachable e inmaculada trayectoria.
Según datos recogidos por Cesha, CCOO y UGT, no hay mujeres en cargos de responsabilidad en ninguna de las 11 secretarías generales sectoriales a nivel estatal que posee cada una de las organizaciones. Y en las 19 secretarías generales autonómicas, hay solamente una sindicalista en el caso de UGT y dos en CCOO.
Para Cesha, el sindicalismo ha de “renovarse o re-inventarse” y emprender nuevos caminos. El principio de igualdad no ha de vulnerarse. El camino hacia este cambio ha de darse teniendo en cuenta el capital humano y en el caso del sindicato, ha de primar el poder de negociación y el carisma del líder para defender con profesionalidad los intereses de los trabajadores. En este sentido, la mujer tiene mucho que decir.