En total ha destinado 20,1 millones de euros en los últimos cuatro ejercicios en todo su ámbito geográfico de distribución, en las provincias de Lugo, Asturias, Cantabria, Palencia y Burgos.
Las principales medidas en este ámbito son la tala y poda de arbolado en las zonas situadas bajo las líneas eléctricas aéreas, que permiten evitar incidencias en el suministro eléctrico debidas a la proximidad de la masa forestal.
Durante la ejecución de estos trabajos, en caso de existir especies o ejemplares de árboles protegidos, éstas se identifican singularmente para adecuar las actuaciones de un modo respetuoso y tratando de preservar su conservación, siempre que no supongan un riesgo actual ni futuro para la seguridad de las personas y de la línea. Finalmente, la eliminación de los residuos procedentes de las labores de conservación de los pasillos, así como los restos de vegetación muerta y seca existente en la zona, se realiza mediante trituración, transportándose posteriormente a vertederos.
Estas acciones se desarrollan siguiendo un programa cíclico de actuaciones, que oscila entre tres y cinco años en función de las características de las líneas y del arbolado. Según ha informado la compañía, durante este año se van a realizar trabajos de mantenimiento de pasillos bajo líneas eléctricas de alta y media tensión en un total de 1.131 kilómetros.