La mayor parte de esa cantidad se entregará la organización internacional “Save the Children”. Serán las propias filiales de Merck en Japón quienes decidan cómo se distribuirá el resto de las donaciones. La región en torno a Onahama, cercana a la central nuclear de Fukushima y donde se sitúa uno de los centros de producción de Merck, será sin duda una de las beneficiarias.
La compañía anima a sus empleados a contribuir con más donaciones y ha prometido que igualará el montante de las mismas con ayudas adicionales. El total de esas nuevas donaciones será también entregado a “Save the Children”.
"Tenemos en nuestros pensamientos a todas las personas de la regiones impactadas por la tragedia", declara el Dr. Karl-Ludwig Kley, presidente del Consejo Ejecutivo de Merck. "Deseamos sinceramente que la situación en Fukushima consiga ser controlada en breve y que no se produzcan más daños adicionales, para que la reconstrucción de Japón pueda comenzar cuanto antes. Nuestras donaciones constituyen una forma más de ayudar a Japón".
El Dr. Kley añade: "Durante los años que viví en Japón, tuve la oportunidad de experimentar la fuerza, el coraje y la determinación del pueblo japonés. Por eso creo que este país emergerá aún más fuerte de esta tragedia nacional. Merck quiere ayudar a Japón en este esfuerzo continuando con sus inversiones en investigación, desarrollo y operaciones".