La compañía exigirá a sus proveedores que, gradualmente, consigan que todos sus alimentos y productos provengan de tierra trabajada de modo sostenible. De momento aún no hay fechas concretas de ejecución del plan, que se centra específicamente en carne de vacuno, de pollo, en café, en aceite de palma y en envasado.
Estos cinco elementos se eligieron, gracias a la ayuda de WWF, porque son los que potencialmente pueden conseguir llegar a disminuir más su impacto medioambiental. Específicamente, la carne de vacuno tiene mucho impacto de entre todos los productos de McDonald’s.