Por medio de esta iniciativa, Prosol ha podido, en una primera fase, cuantificar las emisiones de gas de efecto invernadero derivadas del ciclo de vida de once de sus productos, tanto de café natural como de descafeinado, y en todos y cada uno de sus procesos: cultivo del café, producción del café, instalaciones auxiliares en fábrica, envasado y distribución a los centros logísticos. La compañía tiene previsto iniciar una segunda fase de verificación, que extenderá a otros nueve productos.
La verificación de huella de carbono permite a Prosol no sólo poner a disposición de sus clientes una clara ventaja competitiva, sino implementar unas políticas de reducción de emisiones mucho más efectivas, al tener perfectamente identificadas las fuentes y conocer mejor los puntos críticos en sus procesos.