Por primera vez en su historia, el gigante financiero difundirá qué parte de sus ingresos proviene de sus propias inversiones y operaciones en bolsa, una decisión que llega tras las críticas recibidas tanto por clientes como por las autoridades de EE.UU.
De hecho, hace seis meses el banco accedió a pagar 550 millones de dólares para poner fin a la demanda en su contra presentada por la Comisión del Mercado de Valores (SEC, por su sigla en inglés), que le había acusado de engañar a sus clientes y cometer fraude.
Los principales cambios en el informe
Los cambios en la difusión de sus resultados financieros aplicarán ya en sus próximas cuentas trimestrales que saldrán a la luz el miércoles de la semana que viene.
Entre otros cambios que la entidad propone están la reducción de conflictos de intereses con sus clientes y la puesta en marcha de medidas para asegurar que el banco no saca partido de la información que recibe de sus clientes, aunque sea accidentalmente, asegura el documento.
Las recomendaciones subrayan la necesidad de "ser más claros" tanto en el seno de la propia entidad como con los clientes respecto a la manera y responsabilidades asumidas por Goldman Sachs, ya que el banco actúa en numerosos ámbitos financieros donde adopta diferentes roles. En este sentido, los autores del informe aconsejan utilizar un lenguaje más sencillo y comprensible en las explicaciones de la entidad a sus clientes.
Asimismo, Goldman Sachs comenzará a detallar su información en cuatro áreas de negocio en vez de las tres actuales, lo que proporcionará mayor claridad y visibilidad, mientras que simplificará la presentación de su balance para mostrar los activos por unidad de negocio, así como la posición de liquidez de la entidad.