Sin embargo, “Leaf” verá limitada su producción en los primeros años, aunque Ghosn afirmó que podrán ir aumentando la cadencia de fabricación y, de esta manera, poder reducir los costes de producción.
Según Ghosn, en los próximos años los vehículos eléctricos podrán sobrevivir de forma independiente, sin tener que recibir subvenciones por parte de los Gobiernos, y afirmó que a largo plazo sus entregas de automóviles eléctricos en todo el mundo podrían situarse entre las 500.000 y el millón de unidades.
"Doy la bienvenida a la competencia por los coches eléctricos. Es parte de la salud de nuestra industria. No pienso que (el Leaf) pueda depender de otros", apuntó el presidente de Renault-Nissan, que señaló que los coches eléctricos representarán aproximadamente el 10% de las ventas totales de automóviles en 2020.
En su opinión, se producirá una consolidación de la industria a través de alianzas y acuerdos de colaboración entre diferentes fabricantes de automóviles, que no pueden hacer frente de manera individual a los costes de investigación y desarrollo de tecnologías como la híbrida o la eléctrica.
Por otro lado, Ghosn apuntó que las ventas globales de vehículos aumentarán un 3% durante 2011 en comparación con las cifras con las que se cerrará este ejercicio, gracias, principalmente, al impulso de Estados Unidos, China e India.