El techo solar contará con un total de 11.000 paneles solares y podrá generar 3 megavatios de energía eléctrica, lo que es suficiente para cubrir las necesidades del centro de distribución. Así, los laboratorios podrán reducir en 3.000 toneladas al año sus emisiones de CO2 y ahorrar 400.000 dólares en el gasto energético.
El proyecto podría estar listo en diciembre y es el primero de los cuatro que la compañía tiene por objetivo completar durante los próximos años, con el fin de dotar a sus instalaciones en Estados Unidos de paneles solares.
GSK ha instalado recintemente paneles fotovoltaicos en Bélgica, Singapur, Pensilvania y Carolina del Norte (EEUU), y sistemas solares para calentar el agua en Australia y Méjico.
Desde finales de la década de los 90 GSK lleva adoptando medidas para reducir su consumo de energía, y en 2009 logró una reducción del mismo del 8% con respecto a 2006.Actualmente tiene por objetivo que en 2015 el impacto climático y consumo de energético de sus operaciones y el transporte de sus productos sea un 45% inferior a los niveles de 2006.
Para ello la empresa se propone mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones y equipamientos; implantar sistemas para la generación de energías