Se trata de las primeras declaraciones públicas que realiza Dudley desde que asumió el timón de BP, a inicios de octubre. De acuerdo con Dudley, la base para mejorar la reputación de BP son los esfuerzos por frenar los efectos adversos del derrame que se pusieron en marcha una vez el accidente ocurrió.
"Lo primero que hay que decir es que hemos detenido el derrame y que hemos hecho grandes esfuerzos por limpiarlo. Los resultados se ven", señaló Dudley. Según el directivo, BP ha estado cumpliendo con sus compromisos como parte responsable del accidente, y se ha comprometido a aprender las leccines que dejó el "terrible accidente".
Las lecciones aprendidas, que incluirán nuevas maneras de manejar contratistas externos, se aplicarán en todo el ámbito global de la empresa. De hecho, se creará una división de seguridad que coordinará los esfuerzos en esta materia. Algunas de las nuevas ideas que se aprenderán provienen de otras industrias "peligrosas", como la nuclear y la química.
Dudley enfatizó que BP forma parte de la comunidad estadounidense y que más que querer retirarse de ese país, lo que buscará es adentrarse más en él. Después de todo, indicó, BP es el principal productor de petróleo y gas en Estados Unidos así como un importante empleador, con 23.000 trabajadores en sus nóminas.
BP podría pronto volver a perforar en las profundidades de las aguas de las costas estadounidenses, después de que la Casa Blanca levantó una moratoria temporal que se le había impuesto.
El regreso de BP podría ser polémico en Estados Unidos, donde muchas personas siguen molestas por el accidente en el Golfo de México.
"Nosotros somos una de las compañías con la fortaleza financiera y tecnológica para asumir y ejecutar proyectos de desarrollo en esas geografías complejas", expuso Dudley, y añadió que "se puede trabajar con seguridad".