Las clases tienen lugar dos días por semana, en horario de tarde, y en cada una de ellas participan grupos de 10 a 15 alumnos. Además de la iniciación al deporte, el proyecto permite la práctica gran número de disciplinas, como baloncesto en silla de ruedas, boccia, voleibol, natación, tiro con arco, gimnasia, bádminton, tenis, fútbol-sala o tenis de mesa.
La práctica deportiva se complementa, una vez al mes, con sesiones de hidroterapia de diferentes niveles en función de las necesidades de cada niño.
En la Comunidad de Madrid hay 4.795 menores de edad con algún tipo de discapacidad, y sólo el 0,5% de ellos practica algún tipo de actividad física. La actividad deportiva aporta a los niños mejoría física y psicológica, socialización, deportividad y superación.
Las Escuelas Deportivas para Niños Discapacitados son el resultado de sendos convenidos firmados entre la FMDDF (Federación Madrileña de Deportes de Discapacitados Físicos), la Fundación Deporte Integra, el CEDI (Centro de Estudios de Deporte Inclusivo, perteneciente al INEF) y los ayuntamientos correspondientes.
Actualmente, otros cinco municipios tienen previsto incorporarse al programa. Son Pozuelo de Alarcón, Leganés, Boadilla del Monte, Fuenlabrada y Pinto. Y con la Comunidad de Madrid, serán también cinco las regiones en las que esta iniciativa se convierta en realidad. Se trata de Aragón (Zaragoza y Husca), Cataluña (Barcelona y Lleida), Castilla y León (Valladolid) y Castilla la Mancha (Toledo y Ciudad Real).