La venta directa del "jellypack solidario" es uno de los pilares en los que se apoya la campaña solidaria puesta en marcha por Migueláñez. Durante el tiempo en que estará a la venta (hasta el 6 de enero de 2011) la empresa prevé al menos igualar el número de unidades vendidas en el mismo período de 2009, alrededor de 400.000.
La campaña solidaria se complementa con un spot que pretende sensibilizar a la sociedad sobre la situación de los niños enfermos y solicitar su colaboración para divulgar la iniciativa entre la mayor cantidad de gente posible. El spot se podrá ver en Internet, en la web www.sonrisasdulces.com, y se podrá acceder a él desde múltiples canales: correo electrónico, redes sociales (Facebook, Twitter) plataformas de vídeo online, etc. Cuantas más personas visiten la web, vean el spot y lo reenvíen, mayor será el importe de la donación de Migueláñez a la Fundación Theodora al concluir la campaña solidaria.
"Al margen de comprometernos a destinar 0,10 céntimos del importe de cada jellypack, nos parece fundamental que la gente participe, entre en www.sonrisasdulces.com, se acerque a la realidad de los niños enfermos, compruebe que todos podemos echar una mano y comparta con sus amigos, conocidos, colegas, etc. esta experiencia solidaria", comentó Mario Migueláñez, director general de Migueláñez. "Queremos alcanzar un mínimo de 300.000 clicks, cada uno de los cuales tendrá un valor de 0,05 céntimos".
El "jellypack solidario" contiene 200 gramos de la línea de caramelos blandos o jellies de mejor calidad del mercado: sin colorantes artificiales, con el 10 % de concentrado de zumo de fruta, sin grasa y sin gluten, lo que la convierte además en un producto apto para celíacos.
El producto "solidario" se distingue porque en su etiquetado aparecen claramente destacadas las palabras "Jellypack solidario", los logotipos de Migueláñez y de la Fundación Theodora y la cifra 0.10 € en color naranja y tamaño grande.